Tema: ESPAÑOLES EN LA IRLANDA DEL SIGLO XVII.   Por: Luis Darbonens.

Durante los siglos XVI y XVII los tercios españoles actuaron por toda Europa. Menos sabido es que en sus campañas llegaron hasta Irlanda para apoyar a los sublevados contra el poder inglés que dominaba la isla.

Durante la llamada Guerra de los nueve años, de 1585 a 1604, la España regida por Felipe II y su hijo Felipe III mantuvo hostilidades contra la reina Isabel I y Jacobo I de Inglaterra. Antiguas rivalidades: el repudio de Enrique VIII por Catalina, hija de los Reyes Católicos, el pirateo de los barcos españoles procedentes de América, el apoyo a los sublevados de los Países Bajos, etc. atizaron una serie de contiendas navales y terrestres que, entre otras cosas, diezmaron el poder económico español, y no menos el inglés.

De la misma manera que los monarcas ingleses ayudaron a los holandeses, en el año 1602, el rey Felipe III resolvió enviar  tropas en ayuda del conde de Tycornell y del conde de Tyrone que habían encabezado una rebelión contra la corona inglesa nueve años después de la feroz  represión ejercida sobre los irlandeses.

El objetivo de las tropas era instalarse en la importante ciudad de Cork, pero una tempestad dispersó las 33 naves enviadas y una parte de lo 4432 hombres hubo de tomar asiento en la ciudad de Kinsale.

Don Juan del Águila era el jefe de la tropa española y en un acto inexplicable de torpeza, no acudió en socorro de los jefes irlandeses empeñados en dura lid contra los ingleses del conde de Mountjoy.

Las crónicas irlandesas no achacan la inacción del  jefe español ni a cobardía ni a pusilanimidad, sino a la falta de entendimiento entre jefes que llevó a una aplastante derrota de los irlandeses.

Las consecuencias de todo ello fueron que Don Juan del Águila hubo de capitular  y regresar a España, los condes irlandeses buscar refugio, años más tarde,  en la corte española, la rebelión irlandesa sofocada de tal manera que hasta principios del siglo XX no fue posible la independencia de Irlanda. El jefe español fue encausado y tan solo la muerte inesperada le libró de la infamia.

No obstante, la opinión de los irlandeses, hoy día, no deja translucir reproche alguno contra la actuación española. Quizá ellos mismos son conscientes cómo, a través de la Historia, las confrontaciones entre ingleses y españoles han tenido un saldo desfavorable para nosotros.

En definitiva, que también hemos sido víctimas. A mayor abundamiento nótese que en nuestro territorio existe una colonia inglesa, y no de turistas precisamente.