Tema: TRAFALGAR 1805 (I). Por: Luis Darbonens

Los ecos y la memoria de la batalla de Trafalgar no deben apagarse mientras haya españoles que piensen en ella y la rememoren de vez en cuando.
Seguimos reconociendo el valor y el sufrimiento de nuestros marinos. Para ello sugiero que, en tres entregas, desarrollemos la narración de estos hechos.
Nos limitaremos a seguir el contenido del extraordinario libro escrito por D. José Cayuela y D. Angel Pozuelo denominado Trafalgar: hombres y naves ente dos épocas. Editorial Ariel año 2004.
Han pasado cuatro años desde el año 2005 en el cual se celebró el aniversario número 200 del enfrentamiento anglo español.


Vayamos a los orígenes del conflicto.
Napoleón es el gran estadista hegemónico en Europa en aquel tiempo y España se halla ligada a los destinos que el Emperador va pergeñando.
Bonaparte está obsesionado con invadir Inglaterra porque esta nación es la que con mayor contumacia se opone a sus planes imperiales. A tal fin, dispone que 180.000 hombres debieran atacar desde el sur y bloquear la ciudad de Londres.
Pero hay que cruzar el Canal de la Mancha y alejar al almirante inglés Nelson y su potente flota de 111 barcos disponibles de este lugar. Para ello, el corso ordena reunir las flotas española y francesa, 114 barcos disponibles, en Cádiz.
Los almirantes Gravina, por parte española, y Villeneuve, por parte francesa, no ven el asunto demasiado nítido, pero son militares y deben obedecer. El insigne marino gaditano Pérez de Santallana ha sido excluido del mando por su animadversión al Emperador.
El objetivo de esta concentración es hacerse perseguir hasta América del Sur por Nelson, despistarlo, para después forzar velas, regresar al Canal de la Mancha, previamente se habrían recogido las tropas mencionadas, e iniciar el asalto a Inglaterra 
Rota la Paz de Amiens en 1802, empiezan combates, escaramuzas y enfrentamientos entre las tropas francesas e inglesas, convenientemente secundadas por la estólida actitud de los gobernantes de la época, léase Godoy.
Pero esto formaría parte de la segunda entrega que, con el beneplácito de los lectores, se hará a continuación.